viernes, 26 de julio de 2013

On 20:01 by Victoria Stanham in    No comments

Observa esta conocida imagen de ilusión óptica:



¿Qué ves primero? ¿La señora joven o la señora vieja? ¿Qué tan estable es cada imagen cuando eliges verla?

En mi caso personal veo primero a la señora joven (no entraremos en las posibles esquemas de condicionamiento que me llevan a este hábito). Claro, puedo ver a la señora vieja con facilidad, pero debo hacer un esfuerzo consciente por "estabilizar" la imagen, porque siento el tirón (literal) de mis ojos por moverse y reconfigurar mi hábito, mi forma de ver las cosas.

Hace unos años pasé varios meses jugando con ejercicios de percepción como este. Me planteaba imágenes geométricas como la siguiente:

y trataba de "verla" (o sea, armar la figura mental) desde diferentes perspectivas, estabilizando cada nueva organización/coordinación de formas hasta que entendiese su lógica y la pudiese repetir a demanda. 

Por ejemplo, en primera instancia veía una estrella, o sea, el concepto estrella. Luego me recordaba que la estrella estaba formada por una conjunción de líneas y trataba de encontrar su lógica. Mi perspectiva habitual era entonces ver dos triángulos equiláteros entrelazados. Como paso siguiente trataba de ver la imagen como otra posible de organización de líneas (otra lógica) como, por ejemplo, un conjunto de 3 moñas alrededor de un hexágono, o un rombo atravesado por una polígono de 6 lados, etc.

En cada caso el "fin" era el mismo, armar la imagen completa; sin importar de qué forma la armase, la imagen al fin y al cabo era la misma: una "estrella". Lo interesante es que no se sentía igual si la armaba desde una concepción o de otra: ver los triángulos entrecruzados o las moñas alrededor del hexágono, para mi sensación, ¡no era lo mismo! 


¡¿Pero cómo puede ser esto?¡ ¡Si son la misma imagen! ¡Si el fin es el mismo!

¡Ah! Pero hete aquí el punto clave... Lo que ES es siempre inmutable, lo que cambia es nuestra percepción, es cómo armamos/organizamos/coordinamos esa percepción, y es esa forma de interpretar los elementos lo que nos da nuestra experiencia del mundo.
Imagen cortesía de dan
FreeDigitalPhotos.net

Las clases de Técnica Alexander son un laboratorio para la percepción, algo así como el ejercicio visual que yo me planteé, pero para nuestro sentido kinestésico (nuestra propiocepción).

Nuestro sentido kinestésico es el sentido más importante en nuestra definición de quiénes creemos que somos, nos da nuestra sensación de nosotros mismos. Es el sentido que nos dice cómo está nuestro cuerpo en relación al espacio, y cómo se están relacionando las partes de nuestro cuerpo entre sí.

Cómo nos sentimos es algo sumamente habitual, condicionado, a tal punto que ya no lo "sentimos" porque es una constante, y tendemos a percibir cambios y no constantes o absolutos.

Durante una clase de Técnica Alexander estamos jugando constantemente con nuestra percepción de nosotros mismos. Queremos descubrir cuál es nuestra forma habitual de percibirnos, y eso solo es posible si, por un instante al menos, nos salimos de ese paradigma. Es la experiencia del cambio perceptivo, de sentirnos diferentes, que comienza a revelar la organización/coordinación de nuestras partes que usamos habitualmente.

Todas nuestras partes están siempre, es el cómo las coordinamos entre sí lo que nos da una sensación conocida o desconocida, pero la totalidad es inmutable.

Lo que queremos es tener el control consciente de esta capacidad coordinadora de una realidad, para elegir desde qué perspectiva nos enfrentamos al mundo. Tal como yo pude entrenarme en "ver" una misma figura desde varias perspectivas y elegir concientemente cuál paradigma organizador utilizar de antemano según qué experiencia de la figura quería tener, lo mismo queremos lograr para nuestra forma de organizar nuestra percepción de nosotros mismos en relación al espacio, al mundo, a la Vida.

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Y tú, ¿has tenido experiencias con la percepción de ti mismo que han cambiado tu forma de estar en el mundo?

Me encantaría saber cuáles han sido y cómo te han afectado. Te invito a contarme de tu experiencia en el espacio para comentarios que aparece abajo.

Si no has tenido ninguna experiencia de este tipo y te interesaría experimentar con la percepción de tu organización corporal a través de la Técnica Alexander, podemos coordinar una clase de prueba. 
Evíame un email a vstanham@gmail.com

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