sábado, 29 de junio de 2013

On 11:03 by Victoria Stanham   No comments
Comencemos hoy con una pequeña demostración.


Imagen cortesía de Ambro / FreeDigitalPhotos.net

Imagina que estás sosteniendo la punta de un pedazo de elástico entre tus dedos índice y pulgar de tu mano derecha (or mejor aún, vé y toma un pedazo de elástico, goma elástica, u otro material elástico y has en efecto el experimento).

Ahora mueve la mano que está sosteniendo el elástico hacia la izquierda, derecha, arriba, abajo, en círculos, observando al elástico mientras este se mueve de aquí para allá con tus movimientos. 

Ahora toma la otra punta del elástico entre los dedos índice y pulgar de tu mano izquierda, o colócala bajo un peso de tal forma que quede fija, aleja tu mano derecha hasta que sientas la resistencia que te ofrece el elástico, y repite los movimientos de tu mano derecha.

Notarás que esta vez el elástico no se agita de aquí para allá, ahora es un participante activo en los movimientos de tu mano: al ofrecerte resistencia establece un cierto límite a tus movimientos, además explaya so antes latente capacidad de elasticidad y estiramiento, en otras palabras ha entrado en una conversación con tu mano. Tu mano establece el tono/tensión de la conversación al decidir qué tan lejos estirará al elástico: demasiado poco y el elástico queda pasivo, demasiado estiramiento y los movimientos se vuelven demasiado tensos o incluso podría quebrar al elástico. El elástico, mientras trabaje dentro de su rango potencial de estiramiento, le da información a tu mano sobre lo que ocurre en su otro extremo (tu otra mano o el peso que lo sostiene), crea un sistema con tu mano al cerrar el circuito de información, y ambos pueden descubrir cosas de sí mismos y sus potenciales mediante este simple acto de antagonismos.

Las resistencias antagónicas son un elemento clave de la Técnica Alexander, así como de la Vida en sí misma. Podríamos incluso decir que la Vida se manifiesta porque existen antagonismos. Toda cosa que quiera ser protagonista en la Vida necesita de un antagonista para ayudarle a manifestar su potencial, de lo contrario permanecería sin manifiestarse. Necesitamos involucrarnos activamente en la conversación para descubrir quiénes somos. Nuestro antagonista no es más que nuestro espejo, y lo que se refleja en el espacio entre ambos es nuestro potencial.

Seguiré ahondando en los conceptos de antagonistas, espejos y el espacio entre medio en los siguientes blogs. Por ahora los dejos con el desafío de mirar a la Vida desde esta perspectiva: ¿cuál es mi antagonista en esta situación y cómo me ayuda a manifestar mi potencial?

jueves, 20 de junio de 2013

On 20:21 by Victoria Stanham in , , ,    1 comment

Durante semanas estuve tratando de escribir un blog sobre el Canto de la sirenas, y no encontraba las palabras para hacerlo. 

Y de repente, Pedro de Alcántara vino a Montevideo y bang! él puso en palabras y ejercicios tan perfectamente lo que yo estuve rumiando durante días. Así que gracias Pedro, y acá va...

Todo había comenzado hace semanas durante una sesión de Experiencia Somática. En determinado momento pude sentir en todo mi SER (cuerpo, mente, emociones, todo) este tirón embriagante, este muy difícil de resistir deseo de tomar un camino conocido una vez más.

Era mi canto de la sirena y me llevó cada gramo de consciencia y fe que tengo el no entregarme a él, el quedarme donde mis pies seguían firmemente enraizados, el quedarme atada al mástil como Odiseo, mientras el dulce y atrayente canto resonaba. Fue tan vívida la experiencia que no pude evitar reírme a carcajadas, encantada de descubrir que lo podía oír, sentir, experimentar, pero no ser completamente atrapada por él.

Esta comprensión, (este saber porque lo experimenté con mi ser completo), ha quedado conmigo desde entonces, y lo he estado observando en su relación con la Técnica Alexander.

El Canto de la Sirena es mi hábito, es la razón por la que persigo-fines; es el siempre presente deseo de repetir una experiencia sensorial, una cantidad conocida. Tiene una inercia interna poderosa que me atrapa sin que me percate de ello la mayoría del tiempo. De hecho, gran parte del tiempo estoy viviendo en el mundo de las sirenas, ellas me han cantado y yo he escuchado, y al escucharlas me han embrujado y ya no me conozco a mi misma sino como ellas me definen

Las sirenas dicen: "Tratemos de alcanzar este fin de esta manera una vez más, quizás esta vez lo conseguiremos". Y, a pesar de tener más de treinta años de experiencia que avalan que esa manera no funciona, me rindo una vez más a lo que siento es "mi manera" de hacer las cosas (como lo llamaría F.M. Alexander en su libro Control Consciente y Constructivo del Individuo).

Pero a veces tengo suficiente poder como para resistirme. Puedo oír su canto pero lo reconozco por lo que es; así que inhibo mi deseo de vivir la vida hechizada. El hábito no me atrapa, me mantengo en mi espalda, en mi mástil, puedo sentir el tirón del hábito, pero lo reconozco por lo que es.

Habiendo resistido al canto aunque sea una vez, soy libre. Sí, es cierto, me pueden atrapar devuelta, pero ahora una parte de mí guarda la memoria del mástil, y ESA PARTE canta ahora también, atrayéndome devuelta a mi espalda, a mi SER. Las sirenas ya no pueden definir quién soy, incluso cuando estoy a medio atrapar en su hechizo, su manera ya no es mi (única) manera, y ahora lo sé.

lunes, 17 de junio de 2013

On 18:24 by Victoria Stanham in    No comments

John S. Hunter es un profesor inglés de la Técnica Alexander, que tuvo el privilegio de tomar clases con varios de los discípulos directos de F.M. Alexander. 

Su blog es un recurso valiosísimo para profesores y alumnos de la Técnica, ya que John se ha tomado el trabajo de explicar en lenguaje muy claro varios de los conceptos y procedimientos que se utilizan en la TA.

A su vez, en este momento, John está publicando una serie de blogs sobre sus experiencias personales con profesores de la primera generación, tales como Erika Whittacker y Miss Goldie. ¡Los recomiendo ampliamente, en especial para profesores de la Técnica!

La traducción de hoy es de un artículo que me gustó mucho, ya que es un tema que surge muchísimo en la Técnica: ¿si dejo de hacer, si dejo el perseguir fines, ya no tendré propósito?

El artículo original en inglés lo encuentran en: http://upwardthought.wordpress.com/category/equilibrium/

Equilibrio: Sin propósito y lleno de propósito  

“Todo lo que tu mano halle para hacer, hazlo con fuerza; porque no hay trabajo, ni recurso, ni conocimiento, ni sabiduría, en la tumba, a donde vas.”
Eclesiástico 9, 10
¿Cuáles son los valores de la sociedad contemporánea? Por un lado están los llamados "triunfadores", empeñados en logros materiales, poder político o glorias deportivas; por otro lado existe la cultura de estar 'tranquilos', 'relajados' y 'pasar el rato'. ¿Dónde encuentra uno que se valore en sí mismo el tener propósito, estar alerta y comprometido?

En el ambiente de la TA, ¿será que el rechazo de una actitud 'decidida' hacia la vida haya causado un desvío de lo 'lleno de propósito' hacia lo 'vacío de propósito'? ¿Será que el 'soltar' muscular y el decir 'No' se han vuelto nuevos hábitos que generan una especie de lasitud?

¿Qué tenía para decir Alexander sobre este tema?
“Debemos cultivar, en resumen, el hábito deliberado de tomar cada ocupación con la mente completa, con un deseo vivo de llevar a cabo cada acción hasta un resultado exitoso, un deseo que exige poner en juego todas las facultades de la atención.” 1
El Control Primario da una dirección - internamente - pero esta nueva organización interna necesita una aplicación llena de propósito; un compromiso con la vida. Esto nos puede ayudar a desarrollar otras facultades y posibilidades.
No 'perseguir-fines' no significa renunciar a los fines. Sin un fin, ¿cómo puede haber un medio-por-el-cual uno puede alcanzarlo? "No-hacer" no debería transformarse en un "hacer-nada".

1. La herencia suprema del hombre, FM Alexander, Capítulo VI Hábitos del pensamiento y del cuerpo. Publicado por Mouritz, Londres 1986.
© 2013 John S Hunter

Traducción: Victoria Stanham

jueves, 13 de junio de 2013

On 20:15 by Victoria Stanham   No comments

Mi patrón habitual de reacción, de tensión corporal/mental/emocional/perceptual, me acecha siempre. Es tan fácil, tan tentador, tan aceitado, tan fuerte, que me toma por sorpresa y me encuentro completamente sumergida en él antes de darme cuenta. Es lo conocido, y porque lo conozco tanto me creo que estoy en control de mí misma mientras lo vivo. La ilusión es perfecta. El patrón se ha vuelto mi auto-definición; ya no distingo entre él y yo: es mi uso, pero me usa a mí.

Los posibles nuevos patrones de reacción no son fuertes. Se sienten raros, no-yo, son lo desconocido.

He tomado muchas lecciones de Técnica Alexander, y sin lugar a dudas mi auto-definición ha cambiado: mi postura cambió, tengo más energía, más gracia, más liviandad y libertad de movimiento, mis medios-por-los-cuales han cambiado...

Y sin embargo mi patrón habitual sigue allí. ¿Cómo puede ser esto? ¿No le he vencido finalmente luego de todos estos años? Los cambios perceptibles, y evidentes a cualquiera, que hoy me definen, ¿no prueban que me he sobrepuesto a mi patrón habitual?

Ay, allí radica el problema.

Yo no soy ni lo conocido que creo Victoria controla, ni lo desconocido que creo Victoria (aún) no controla. Mi auto-definición ha cambiado pero todavía me defino a mí misma de alguna manera. Es inevitable. No me he quitado el hábito completamente y visto desnuda, porque esa desnudez es conciencia pura, y el ojo no puede verse a sí mismo mas que como un reflejo en un espejo.

Pero he aprendido a reconocer que mis medios-por-los-cuales no son yo, sino que son las piedras fundamentales de mis auto-definiciones: estos medios producen esta versión de Victoria, estos medios producen esta otra versión de Victoria, estos medios producen esta nueva versión de Victoria, ad infinitum.

Yo no soy mi uso, yo no soy mis medios-por-los-cuales. Yo me uso a mí misma, uso a todas mis versiones, mi ahankara.

Entonces, ¿quién o qué soy yo?

Aham brahmãsmi
Prajñãnam brahma
Ayam ãtmã brahma
Tat tvam asi

lunes, 10 de junio de 2013

On 19:13 by Victoria Stanham in , , ,    No comments
Robert Rickover es un profesor americano experto en la difusión de la Técnica Alexander. Su trabajo nos ha beneficiado a todos los que nos interesa la Técnica, ya que es el autor de páginas informativas sobre la Técnica Alexander y sus beneficios tales como The Complete Guide to the Alexander Technique, y del podcast BodyLearningCast, ambos sitios altamente recomendables para todos los que se quieran informar sobre la Técnica.

Elegí este blog de Robert Rickover porque habla de algo que he notado en mí. Aparte de profesora de Técnica Alexander, soy practicante de Pilates, y me estoy formando como profesora de Pilates Mat. Una buena clase de Pilates nos hace pasar por todos los movimientos articulatorios del cuerpo y todos los planos de movimiento de columna y miembros. En el yoga existe una práctica similar llamada pawamuktasana.

A su vez la práctica de generar "mapas corporales" me ha sido extremadamente útil en mis prácticas de Alexander, Pilates y en la vida diaria para lograr un uso más eficiente, inteligente y organizado de mi cuerpo.

El artículo original en inglés lo encuentran en: http://www.bodylearningblog.com/fexibility-in-five-minutes-a-day/

Flexibilidad en cinco minutos diarios

En su libro, Vida y muerte en Shanghai, Nien Cheng describe su vida en China durante la Revolución Cultural de Mao. Debido a que ella y su difunto esposo habían trabajado para una empresa extranjera, su hogar y todas sus posesiones fueron confiscados por el Ejército Rojo, su hija fue torturada y luego asesinada, y ella fue encarcelada y recluida en régimen de aislamiento durante seis años. La Sra. Cheng estaba en sus cincuentas cuando ocurrió todo esto.
Las condiciones en la prisión eran terribles y varias veces estuvo al borde de la muerte. Al describir uno de sus puntos más bajos, cuando apenas tenía fuerza para pararse, escribe: 
“…Pensé que si iba a sobrevivir la Revolución Cultural, tenía que disciplinarme con ejercicio físico y mental. Inspirada por mi propia resolución, me paré un poco abruptamente. Unas sombras oscuras casi me enceguecen, y me tuve que volver a sentar. Pero de ese día en adelante, ideé una serie de ejercicios que movían cada parte de mi cuerpo de mi cabeza a los dedos de mis pies, y los hacía dos veces al día. Al principio el ejercicio me dejaba exhausta, y tenía que interrumpirlo con frecuentes períodos de descanso. También tenía que evitar los inquisitivos ojos de los guardias, ya que el ejercitarse más allá de unos pocos minutos de caminata después de las comidas estaba prohibido. Sin embargo, logré ejercitarme cada día y luego de unos pocos meses recuperé algo de mi fuerza física, además de mi sensación de bienestar."
Varios años más tarde, la situación política en China cambió y la Sra. Cheng fue liberada de la prisión. A pesar de todas las privaciones que había sufrido, su salud mejoró rápidamente. Sus amigos comentaban que lucía mucho más joven que su edad real. Con el tiempo se mudó a los Estados Unidos.
Me fue fascinante leer sobre el sistema de ejercicios de movimiento de la Sra. Cheng porque se asemeja muchísimo a un procedimiento descrito en el libro Cómo aprender la Técnica Alexander - Un manual para estudiantes por Barbara y William Conable. Este libro hace énfasis en un procedimiento que los Conables han llamado "mapas-corporales" - esencialmente un proceso sistemático de exploración sobre tu propio cuerpo, precisamente sobre cómo trabajan las principales articulaciones y grupos musculares.
Este no es el tipo de estudio que uno asocia habitualmente a la anatomía - lo que yo considero como "anatomía a la distancia," o sea aprender sobre el cuerpo humano sin relacionarlo al cuerpo del alumno que está realizando el aprendizaje. Tampoco es el detallado estudio de cadáveres que se realiza en las escuelas de medicina.
El mapeado-corporal se trata de la aplicación práctica del conocimiento anatómico básico a tí mismo como un organismo vivo, aprendiendo cómo es que funcionas en descanso y en movimiento.
En su libro, Barbara Conable escribe:
“En años recientes algunos estudiantes (de Técnica Alexander) han expresado un deseo de hacer algún trabajo sobre la flexibilidad pero han dado por asumido que no podían dedicarle suficiente tiempo. A uno de estos alumnos le dije un día, 'Bueno, no te haría nada mal movilizar tus articulaciones en todo su rango cada día.' Volvió a la semana y dijo, 'Hice lo que me sugeriste y estuvo increíble.' '¿Qué hiciste?' pregunté. 'Movilicé mis articulaciones en todo su rango cada día.' Me mostró cuánta flexibilidad había ganado en una semana haciendo eso, y empezamos a jugar sistemáticamente con la idea. Efectivamente, funciona de maravilla y lleva tan solo cinco minutos al día, sin ninguna necesidad de que los cinco minutos sean consecutivos. El alumno comienza con la articulación de la cabeza y la columna... rotando la cabeza e inclinándola, luego pasa a la mandíbula... luego a las costillas, moviéndolas en sus articulaciones con las vértebras al hacer una respiración profunda. Luego el alumno mueve las cuatro articulaciones de la estructura del brazo y las articulaciones de las manos. Luego la columna, doblándose hacia adelante, hacia atrás, a cada lado, rotándose, y torciéndose. Luego la articulación de la cadera, rodilla, y el tobillo y las articulaciones del pie. Eso es todo. Hecha correctamente esta rutina aumenta la flexibilidad más rápidamente que cualquier otra cosa que conozca, y me he preguntado y preguntado por qué. Ahora creo que dos factores contribuyen, primero la cualidad de la atención llevada al movimiento, que es el tipo de atención que le hace posible al cuerpo aprender de cada movimiento. Segundo, algunos de los movimientos son aquellos que mucha gente raramente hace, como la rotación en la articulación del brazo con el omóplato y la rotación en la articulación de la cadera. El cuerpo parece disfrutar de estos movimientos y la disponibilidad parece liberar a la articulación."

Si te gustaría volverte más flexible, las experiencias de la Sra. Cheng y de los alumnos de Barbara Conable muestran una forma simple, eficiente y efectiva de lograr ese objetivo.

Imagen cortesía de Ambro / FreeDigitalPhotos.net

Artículo original en inglés: Robert Rickover
Traducción al español: Victoria Stanham

viernes, 7 de junio de 2013

On 12:12 by Victoria Stanham in    No comments
¿Por qué no tenemos "ejercicios" en la Técnica Alexander?

Como con todo en la vida, esto depende de la idea que uno tenga de lo que el concepto ejercicio implica. 

Si pensamos en hacer ejercicio como la ejecución de una rutina, donde el objetivo es hacerla, entonces no, no tenemos ejercicios en la Técnica Alexander. Este concepto de ejercicio implica una repetición sin conciencia ni atención de un patrón, y está claramente enfocado en lograr un fin pre-concebido.

Por ejemplo, me puede asignar una rutina para practica mi "sentarme" tal como me enseñaron en mi clase de TA. Entonces obedientemente me doy mis direcciones y procedo a sentarme y pararme varias veces... siempre con la duda de si lo estoy haciendo bien.

Si pensamos en hacer ejercicio como un período de tiempo durante el cual conscientemente elijo estar atenta a mí misma, entonces quizás podríamos decir que tenemos ejercicios en la Técnica Alexander. Esta concepción del ejercicio implica una exploración consciente y con plena atención 
If we think of doing exercise as a period of time during which I consciously choose to be aware of myself, well then perhaps we might have exercises in the Alexander Technique. This conception of exercise entails mindful exploration of a pattern, and has no end to achieve because the awareness is the end in itself.

Mindful exploration is always new, so there is no known end to reach. What we hope to reach is the unknown and for that we must be ever present so as to open the door for it when it knocks.

Mindless repetition is always old, it is more of what we already know. What we hope to reach is some pre-conceived goal in the future based on what we have learnt in the past.

With the AT we want to go from the known to the unknown, and the door that leads us there is in the now.

lunes, 3 de junio de 2013

On 18:04 by Victoria Stanham in ,    No comments

El artículo de hoy lo escribe Bruce Fertman, otro profesor americano de Técnica Alexander, que trabaja desde un enfoque holístico que me gusta muchísimo. Su página web está repleta de artículos muy inspiradores sobre el trabajo con la Técnica cuando trasciende lo meramente corporal y se transforma en una forma de ser en el mundo.
El artículo que traduje es un ejemplo de su prosa y su pensamiento, que refleja muchísimo mi manera de concebir la Técnica Alexander.

El artículo original lo encuentran en http://peacefulbodyschool.com/2013/02/13/ones-nakedness/

Nuestra desnudez

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(foto de una foto de Robert Hupka.)

El traje hace al hombre. ¿Y qué pasa si el traje se torna muy apretado? ¿Qué pasa si el traje comienza a usarnos a nosotros; comienza a moldearnos a su propia imagen? 
Los hábitos posturales son como trajes. Nos convertimos en nuestros hábitos cuando nos identificamos con ellos. Un hábito: una prenda larga y suelta usada por un miembro de una orden religiosa. Los hábitos posturales están hechos de tensión. La tensión es movimiento congelado, sentimientos congelados, vitalidad congelada, energía en conflicto consigo misma.
Si nuestros hábitos posturales, nuestras tensiones habituales, pudiesen sentirse como lo que son, superficiales, artificiales, no nosotros, si pudiésemos sentirnos a nosotros mismos sin ellos, aunque sea por un momento, ¿qué ocurriría?
James Baldwin escribe, “La identidad parece ser la prenda con la que uno cubre la desnudez del ser: en cual caso, es mejor que la prenda sea suelta, un poco como las túnicas del desierto, a través de la cual nuestra desnudez siempre pueda sentirse, y, a veces, discernirse. Esta confianza en nuestra desnudez es lo único que nos da el poder de cambiarnos nuestras túnicas." 
A través de la cual nuestra desnudez siempre pueda sentirse. Sintiendo mi desnudez, ¿cómo podría jamás caer presa de la presunción? ¿Cómo podría jamás mentirle a alguien? ¿Cómo podría jamás desestimar a alguien?
Un ser humano, siendo humano.

Artículo original (en inglés): Bruce Fertman
Traducción al español: Victoria Stanham