viernes, 19 de septiembre de 2014

On 18:17 by Victoria Stanham in ,    No comments
Un blog sobre la importancia de desperezarse.
 

¡Hola! ¿Cómo estás? ¡Qué bueno que vinisite! Hoy tenemos un blog especial.

Ponete cómodo y acompañame un segundo mientras cerramos los ojos para respirar profundo tres veces.

Me gusta darme un instante de silencio interno para reconocer que empieza algo nuevo. Es una forma de honrar cada comienzo. También nos deja listos para poder conectar con el propósito de este encuentro. Es difícil escucharlo si seguimos con la inercia y el ruido de la actividad anterior.

El propósito de este blog es aclarar por qué es importante movilizar diariamente los tejidos y las articulaciones.
Me gustaría que al finalizar tu lectura te sientas un poco más inspirado a moverte diariamente… aunque no lo hagas ya. Con que se siembre la semilla me sirve.
Sabiendo de qué se trata este blog, ¿cuál es tú propósito al respecto?

Primero revisaremos los principios fundamentales que subyacen a lo que voy a plantearte como práctica diaria.

Luego te voy a contar un poco:
- por qué es importante movilizar las articulaciones diariamente
- qué articulaciones hay que movilizar
- cómo movilizar las articulaciones (pautas de atención)

Siempre que realices el trabajo de movilización, te sugiero que recuerdes que:

1. Sos una Unidad: Todos tus tejidos están conectados, por lo que cuando muevas una parte de tu cuerpo, estás de alguna forma repercutiendo en el todo. Tratá de ser consciente de tu totalidad mientras movés una parte.

2. Tu Uso, Tus Funciones y Tu Estructura están Interrelacionados: Recordá que mente y cuerpo son una unidad también, por lo que la calidad de tu atención y tus pensamientos afectarán la calidad de tensión en tus tejidos.
3. Removiendo Interferencias todo es menos dificultoso: Cuando tus tejidos y articulaciones están apretados, contracturados y sin espacio para moverse libremente, todo movimiento que realices lleva mucho esfuerzo y más tensión. A medida que vuelvas a ganar espacio y movilidad en tus articulaciones y tejidos, tu rendimiento físico (y por tanto mental) aumentará.

4. Las interferencias se descubren al volver más precisa la percepción: Cuanto más perceptivo te vuelvas, más descubrirás sobre tu propio funcionamiento, y más hábil serás en reconocer donde los hábitos te están interfiriendo.

5. La clave para ganar en precisión sensorial es mantener viva la curiosidad: Tus hábitos te harán creer que ya conoces todo sobre un movimiento. No los dejes. Siempre hay algo nuevo que aprender, una capa más profunda para ir.

¿Por qué es importante movilizar diariamente articulaciones y tejidos?
Los gatos, los perros los caballos, los niños lo hacen instintivamente.
Hasta tú lo hacés cada tanto. Un buen bostezo, desperezándote, estirando la espalda, la panza, los hombros, las piernas.
El cuerpo y la mente lo necesitan para auto-regularse, sobretodo cuando han estado fijos mucho tiempo en una misma posición o actitud.

Hacerlo a consciencia y con consciencia te ayudará además a:
1) re-descubrir las posibilidades de movimiento de tu cuerpo;
2) reconocer el efecto que tiene tener un cuerpo flexible dispuesto para el movimiento en todos los niveles (mental, emocional, físico);
3) calmar la mente y enseñarle a habitar el cuerpo, aumentando tu capacidad de foco.
.
¿Qué articulaciones hay que movilizar?
Lo ideal es mover todas las articulaciones en todas las direcciones y rangos que permiten.

Observá cómo lo hacen los perros o los gatos, cómo se estiran, se desperezan se revuelcan, bostezan, se sacuden y siguen adelante con su día.

Si preferís una guía un poco más detallada, podés usar la siguiente:

Piernas y Pies:
- apretá y estirá los dedos y la planta del pie
- girá tus tobillos
- flexioná y estirá la rodilla
- dejá que tu pierna rote suelta desde la cadera, hacia adentro y hacia afuera.

Brazos y Manos:
- apretá y estirá los dedos y la palma de la mano
- girá tus muñecas
- flexioná y estirá los codos
- dejá que tus brazos roten sueltos desde el hombro, haciendo círculos hacia adentro y hacia afuera.

Cuello y Cabeza:
- decí suavemente que “sí”,  que “no”, y “más o menos” con la cabeza, como si dibujaras líneas y arcos con la nariz en el aire.
- Recordá que tu cabeza y tu cuello se unen a la altura de tus orejas, en el punto de la línea que uniría un oído con el otro en el centro de tu cabeza. Hacé los movimientos consciente que comienzan desde allí.

Ojos y Boca:
- Apretá fuerte los ojos y la mandíbula y luego abrí grande ojos y boca.
- Bostezá grande y sin vergüenza.
- Pensá en algo gracioso o dulcemente placentero y dejá que ese recuerdo te haga sonreír de verdad, que toda tu cara se expanda y relaje en una gran sonrisa.

Torso:
- Entrecruzá los dedos de las manos y desperézate grande, estirándote hacia adelante, hacia arriba, un poquito hacia atrás, hacia los costados y rotando hacia un lado y el otro.

¿Cómo movilizar las articulaciones (pautas de atención)?
Esta serie la puede practicar cualquiera. Lo importante es hacerlo con consciencia, llevando la atención al movimiento.

Recordá respirar. Cuando nos concentramos a veces dejamos de respirar, y esto genera tensión en todo el sistema. Respirar libre y acompasadamente es parte del movimiento.

Si vas a hacer la práctica completa, recordá descansar cuerpo y mente entre ejercicio y ejercicio. Si no estás acostumbrado a llevar la atención al cuerpo, al principio puede ser agotador. Así que dejá que cuerpo y mente divaguen un poco, y volvelos a traer suavemente para el siguiente ejercicio.

Listo por hoy.
Desperezate. Bostezá. Hacelo grande, exagerado y ruidoso.
Sacate las mentiras, las telarañas, los entumecimientos.
Expandite, contraete y expandite devuelta como un acordión.

Hasta la próxima.

Victoria

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