sábado, 16 de marzo de 2013

On 17:23 by Victoria Stanham in    No comments
Hace unos días estaba tomando una clase de Pilates y una compañera, al enterarse que era profesora de Técnica Alexander, me pregunto "¿Qué es eso?"

Dado lo complejo que se vuelve a veces responder esa simple pregunta, me sorprendí gratamente a mi misma cuando me escuché decir: "Si Pilates es un estudio del movimiento eficiente, la Técnica Alexander vendría a ser el estudio de la preparación para ese movimiento eficiente."

Todo movimiento que hagamos nace de nuestra organización general psicofísica del momento. Si estamos tranquilos, seguros y felices nuestros movimientos nacen de esa fuente y la reflejan en su cualidad;  si por el contrario estamos estresados, con miedo y enojados nuestros movimientos nacen de una fuente muy diferente y reflejarán esa diferencia.

La Técnica Alexander trabaja en ese espacio que se da entre la recepción de un estímulo a la acción, y la acción misma que damos en respuesta. 

Si respondemos a un estímulo automáticamente y sin pensar, nuestra respuesta será indefectiblemente la que estamos condicionados (hemos aprendido) a dar y acarreará un grado de tensión proporcional al grado de estrés/miedo/alerta que haya generado en nosotros el estímulo.

Con la Técnica Alexander aprendemos a darnos tiempo antes de responder a un estímulo; a chequear el grado de tensión anticipatoria que hemos generado por el simple hecho de recibir un estímulo, y a decidir conscientemente si el estímulo merita tal grado de tono. Habiendo soltado toda tensión innecesaria nos damos unos segundos para decidir qué respuesta merita el estímulo, y una vez decidido esto traemos a la consciencia lo que será necesario utilizar para ejecutar esta respuesta lo más eficientemente posible. Luego es una simple cuestión de darle permiso a nuestro sistema para ejecutar la respuesta decidida, mientras nosotros monitoreamos tranquilamente que no se genere más tensión de la requerida. 

En resumen, es un acto de ESTAR PRESENTE, y responder a lo PRESENTE, no al pasado ni al futuro, sino a lo que se está dando AQUÍ y AHORA, en mí y en el afuera.

¿Cuál es el rol del profesor en todo esto?

El profesor es un espejo sensible. 

El profesor nos ayuda a generar ese contexto de calma y presencia necesario para ver la realidad tal cual es, y no según lo que nuestros hábitos y prejuicios nos quieren hacer creer que es.

Además, el profesor nos brinda un feedback sensorial que nos informa del grado de tensión que estamos generando, ayudándonos así a decidir si podemos redistribuir más eficientemente la energía a lo largo y ancho de nuestro sistema. Con sus manos, el profesor nos ayuda a sentirnos, a reconocernos en relación al espacio. 

Mi ayuda memoria para este proceso (y va en inglés porque así es como me lo digo a mi misma) es el siguiente:

A study of the Reaction (Preparation) before Action

First: Come to the minimum of tone of your primary reaction (safety)
Second: Decide on action to respond to stimulus
Third: Gather all your available information needed to give your response (sensory appreciation)
Fourth: Give consent to decided action, all the time keeping a monitoring eye on the degree of tone of your primary reaction (i.e. check that further stimuli don't throw you back into a fear reaction)

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