viernes, 24 de octubre de 2014

Un blog sobre la importancia de darte espacio


Hola. ¡Qué bueno que estás por aquí!

Hoy, arranco con un nuevo ciclo de blogs en el que pretendo elaborar sobre los 6 principios desde los que trabajo.

Por eso, para honrar el nuevo comienzo, tomémonos un minuto para centrarnos y volver al presente. Con ojos cerrados hagamos una respiración lenta y profunda.

El propósito de hoy es justamente hablar sobre este acto de centrarse y volver a uno. Me gustaría comunicarte lo integrador y poderoso que es este simple acto de volver al cuerpo antes de lanzarte a la acción.
Hablaremos por eso del Principio de Contexto y Contenido.

Y como vamos a estar hablando de volver al cuerpo, está bueno empezar por sentirlo un poco.
Te invito a que nos desperecemos, estirándonos y moviendo las articulaciones, quizás hasta bostezando. Lo que sea que te haga sentir la presencia física de ese fabuloso contenedor que es tu cuerpo.

Primero la teoría.

Principio de Contexto y Contenido:

El contexto determina la experiencia del contenido.
Esto significa que cómo hacemos algo influye directamente sobre cómo lo vivimos. En otras palabras, las condiciones en las que realizamos una acción son importantes para nuestra opinión de la misma.

El contexto en términos de nuestro cuerpo-mente está determinado por el espacio.
Es diferente la experiencia de realizar un movimiento corporal con espacio en las articulaciones, que realizarlo desde un estado de compresión y colapso.
Es diferente la experiencia de tomar una decisión cuando nos damos espacio, que cuando tenemos que hacerlo a las apuradas.
Es diferente la experiencia emocional de viajar en un ascensor solo o con una persona amiga, que hacerlo con un desconocido.

Cuidar el contexto  no implica olvidarse del contenido, sino darle las mejores condiciones para que este se manifieste.
El contenido (los fines) es la razón por la que hacemos algo. Si vas a una charla de un tema que te interesa, vas por la información que allí se brindará. Para aprovechar al máximo ese contenido, conocete, sabé lo que te hace bien y te da satisfacción, y cuidá tu contexto. Cuidar el contexto es lo mejor que podemos hacer por nuestros fines concretos.

Organizar tu contexto es el paso previo a toda acción.
Primero nos organizamos interna y externamente, luego accionamos sobre el mundo. Ciertas personas nacen con una organización interna natural, nada los estresa ni abruma. Si, como yo, no te contás dentro de esos afortunados, pero igual deseás poder disfrutar de la vida, aprender a coordinar e integrar el funcionamiento de tu cuerpo-mente tendría que ser una prioridad.

Suficiente teoría, pasemos a unas prácticas.
Pero antes, ¿qué tal si nos movemos un poco?
Entrecruzá los dedos de las manos, rotá las palmas hacia afuera y estirá los brazos hacia adelante y hacia arriba. Soltá los dedos y bajá los brazos dibujando un semicírculo a tus costados. Cerrá los ojos y sacudí los brazos y los hombros.
Excelente. Sigamos.

La práctica de hoy tiene 2 componentes:
1. Crearme un Espacio Seguro.
2. Parar y Recordarme.

1. Crearme un Espacio Seguro.

a) Espacio físico:
El lugar dónde realizamos nuestras actividades es importante para nuestra comodidad, seguridad y libertad. Todos nuestros sentidos están involucrados.
- Mirá alrededor tuyo y fijate si lo que ves te da tranquilidad. ¿Qué tal los sonidos? ¿Y las sensaciones físicas? ¿Olores? ¿Compañía? Ajustá lo que necesites para estar cómodo.

b) Espacio corporal y mental:
Conocernos física y mentalmente es importante.

Tu piel, tus músculos, tus huesos, tus órganos, todos ellos te dan consistencia, límites y soporte, y llenan tus espacios internos. Aprendé a percibirlos con algunas de las siguientes ideas:
- Sentí la piel acariciándola en toda sus extensión, dándote una ducha, un baño de inmersión, o dejando que el viento la recorra.
- Mirá unas láminas de anatomía, donde puedas ver los huesos, los músculos y los órganos y date un auto-masaje, mientras palpás las diferentes partes.
- Podés practicar algunos de los ejercicios de auto-observación que planteo en este blog, o en este.

Tus pensamientos también tienen su cualidad, aprendé a conocerlos y notar sus efectos en el cuerpo.
- Una excelente práctica para descubrir el funcionamiento de tu mente es la meditación. Te recomiendo leer este blog (escrito por Eduardo Gómez Haedo).

c) Espacio Personal:
El espacio inmediatamente alrededor tuyo es tu espacio personal. Vale recorrerlo también, y reconocerlo. 
- Notá cómo se agranda y se achica en diferentes circunstancias. ¿Qué determina que crezca o que se encoja? ¿Lo podés hacer crecer o contraerse a voluntad?
- Si estás sentado, notá cómo podés integrar la silla a tu sistema y sentir dónde tocan el piso las patas, si tomás un lápiz, notá cómo podés sentir la punta cuando escribís con él en un papel.
- Con tus pies en el piso, notá que podés sentir el piso no sólo debajo de tus pies, sino que también cómo se extiende alrededor tuyo en 360 grados. Si te parás sobre un banquito angosto podrás notar que ahora no sentís esa misma extensión horizontal, sino que tu conciencia va hacia la base del banco.

d) Espacio Compartido:
Compartimos nuestros espacios con cosas, animadas e inanimadas.
- Notá cómo reaccionás cuando algo o alguien ingresa en tu espacio personal.
- Notá cómo reaccionan los otros cuando tú ingresas en su espacio personal.
- Notá la diferencia en las reacciones cuando se pide y concede permiso para ingresar, tanto en tu espacio como en el de otros.
- Con alguien con quien te sientas cómodo en contacto físico, permitile que te mueva mientras mantenés tu conciencia en tus espacios internos y externos. ¿Hay algún momento que te retirás del contacto?
- Probá mover tú a alguien con quien tengas confianza. Notá tus espacios internos y externos, integrando el espacio del otro a tu movimiento.

2. Parar y Recordarme.
Durante cualquiera de las prácticas anteriores, vas a notar que por momentos tu atención se va. Cuando te des cuenta de ello es el momento de parar y volver a ti. Volver a ti es volver a tus espacios internos y externos, es volver a crearte espacio y reconocerlo.
Volver a ti es la forma de cuidar tu contexto, para tu experiencia de los contenidos de tu vida sea la más disfrutable.
Te recomiendo leer este blog sobre el arte del parar (también de Eduardo Gómez Haedo).

Bueno, es todo por hoy.
Hoy estuvo largo. Si llegaste hasta aquí seguramente necesites mover un poco el cuerpo nuevamente. ¿Qué tal si nos permitimos un buen bostezo, nos desperezamos grande, y nos sacudimos con un perro saliendo del agua?

Ahora sí. Como siempre, cualquier duda, pregunta, o comentario podés dejarlo en el espacio debajo.

Respiremos juntos una última vez. Adentro… Afuera… Ah!

Gracias por venir.
Hasta la próxima.


Victoria

sábado, 11 de octubre de 2014

On 10:51 by Unknown in ,    No comments
Un blog sobre cómo liberar la respiración. 

¡Hola! Qué lindo reencontrarnos.

¿Cómo te fue  con la propuesta de la semana pasada? Si te quedaron preguntas o tenés algo que comentarme al respecto, sentite libre de escribirme aquí en el blog, o mandarme un email.

¿Te parece si empezamos con la propuesta de hoy centrándonos?
Paremos con lo que veníamos haciendo e inhalemos dejando que el aire llegue hasta nuestros pies, conectándonos con el piso. Exhalemos dejando que el aire suba desde nuestros pies hacia nuestra pelvis, nuestra panza, nuestro pecho, nuestro cuello, nuestra cabeza y salga flotando.

El tema del blog de hoy es justamente cómo liberar la respiración. Mi propósito es compartirte tres áreas del cuerpo que sirve tener libres para facilitar la entrada y salida del aire.

Para poder percibir las áreas de las que quiero contarte está bueno empezar por crearnos un poco de espacio. Así que te invito a desperezarte un poco. Estirate como un gato y bostezá grande.

¿Qué tenemos que saber sobre la respiración para liberarla?

1. La respiración afecta y es afectada por todo tu ser (principio de Unidad). Cuando tu cuerpo está libre de tensiones innecesarias, la respiración genera una ola de movimiento de que se siente de la cabeza a los pies, y masajea todos los órganos. La respiración es también un medidor de tu estado emocional y mental.

2. La respiración se “hace sola”, estás diseñado para respirar bien sin esfuerzos, cuando la dejás actuar libremente (principio de Diseño).

3. Incluso cuando no la dejás funcionar libre, respirás igual, porque es una función vital. Sin embargo, todo lo que le ponés de traba afecta la eficiencia de la respiración (principio del Uso).

4. Reconocer que la respiración requiere de movimiento en tus costillas (o sea en tus costados y tu espalda, y no solo en tu pecho) y genera movimiento en tu abdomen te empieza a dar una idea de las áreas que deberían estar libres para moverse con cada inhalación y exhalación (principio de Percepción).

5. Como la respiración se hace sola, no necesitás “aprender a respirar”. Lo que necesitás es aprender a dejar de interferir con tu respiración (principio de Medios y Fines).

6. Y ahora que sabés que la respiración ocurre, la próxima vez que te digan “respirá profundo”, ya sabés que tenés que frenar tus ganas de hacer un esfuerzo por aspirar un montón de aire. En vez, date unos segundos para reconocer las zonas que necesitás liberar para que, al moverse libremente, creen solitas más espacio para más aire (principio del Hábito).

Muy bien, suficiente teoría. Vayamos a lo práctico. Pero antes, sacudámosnos un poco para despertarnos. Mové un poquito el cuello, los hombros, los dedos de los pies y las manos… o simplemente sacudite vigorosamente como un perro mojado.

¿Dónde necesito crear espacio para que se libere la respiración?

Los lúgares que siempre se mencionan para esto son las costillas (espalda y costados del cuerpo) y el abdomen.
Yo te voy a proponer 3 otras zonas que para mí son claves, ya que pemiten liberar la espalda, las costillas y el abdomen.
Te sugiero probar lo siguiente recostado en posición semi-supina.

1. Las ingles.
Cuando hay espacio en la articulación de la cadera, se liberan también el diafragma pélvico, la espalda baja (las lumbares), el diafragma abdominal y las costillas bajas.

2. Las axilas.
Cuando hay espacio en la articulación del hombro se libera el cuello y la espalda alta y costillas superiores.

3. La mandíbula.
Al dejar de apretar las muelas se libera la tensión del rostro, la garganta, la lengua y la parte alta del cuello.

Ahora, creá espacio en todo tu torso y tu cuello, trazando líneas que unan diagonalmente tus ingles con tus axilas, y tus axilas con tus orejas.

Finalmente, notá el flujo de aire que entra y sale naturalmente cuando respirás.
Cuando el aire entra, permití que tu mandíbula, axilas e inglés se suelten un poquito más, sintiendo como los costados de tu cuerpo se expanden.
Cuando el aire sale, permití que tus diagonales se suelten y expandan, y sentí como crecés en largo y ancho.

Si estás aventurero y querés jugar un poco con tu respiración, podés dejar que tus exhalaciones sean más largas que las inhalaciones. Este es un gran ejercicio para bajar las revoluciones y calmar a todo tu sistema nervioso.

Recordá siempre que no estás “haciendo” nada, simplemente estás “permitiendo” que la respiración ocurra mediante la liberación de tensión y la creación de espacio interno.

Y ya que estamos respirando tan libremente, aprovechemos para bostezar y desperezarnos, soltando mandíbula, axilas, ingles y dejando que se expanda grande todo el torso.

Te invito esta semana a jugar con esto de la respiración, experimentá con lo que propuse y contame luego cómo te fue.
Si te quedaron dudas, preguntas o tenés un comentario, te invito a dejármelo en el espacio para comentarios o enviármelo por email.

Cerremos este encuentro volviendo a nuestro centro, respirando allí, dejando que se aquieten las aguas, y quedando así listos para nuestra próxima actividad.

Hasta la próxima.

Victoria.


viernes, 3 de octubre de 2014

On 15:24 by Unknown in    No comments
Un blog sobre cómo crear espacios

Hola. Soy Victoria. Bienvenido al blog. ¿Cómo estás hoy?

Yo tiendo a andar un poco acelerada. Fuera de mi centro. Por eso me gusta parar cuando noto que algo nuevo empieza.

Te invito a centrarnos. Solamente pará con todo lo que estabas haciendo, notá tu respiración y las sensaciones que te llegan a través de tus sentidos. Inhalemos y exhalemos juntos.

Gracias. Ahora sí, arranquemos.

En este blog me gustaría contarte lo que he aprendido sobre crear espacios: espacios mentales y físicos, espacios dentro y fuera, espacios entre el estímulo y la reacción.
Me quedo contenta si al final de este encuentro te pude comunicar algo de lo liberador que es darse esos espacios; y si no los conocés que te haya tentado lo suficiente para probarlos.

¿Cuál ha sido tu experiencia con tu espacio personal?

Voy a mostrarte cómo creo yo mis espacios.

Me baso en los siguientes principios:

Unidad: Si creo espacio en mi cuerpo, tendré espacio en mi mente.

Diseño: Mi cuerpo está diseñado para ocupar cierto espacio con libertad, y lo hará  si se lo permito.

Uso-Estructura-Funcionamiento: Cuando le doy su debido espacio a mis estructuras, estas funcionan mejor.

Mejorar la percepción: Cuando las estructuras tienen espacio, las puedo percibir mejor que cuando están apretadas.

Parar y Elegir: Como mi hábito es atropellarme, necesito parar antes de actuar, para darme espacio para elegir.

El Cómo sobre el Qué: Darme espacio físico es solo posible si me doy espacio mental también. Cómo me doy ese espacio es lo más importante. Por eso, si estoy muy acelerada, me acuesto en semi-supina; me doy las mejores condiciones para parar realmente.

¿Te parece si antes de seguir, nos damos un poco de espacio?

Te invito a que bostecemos y nos estiremos un poco, para darle aire a los tejidos y las articulaciones.

Bueno, a nivel práctico, ¿cómo creo mis espacios?

Lo primero es decidir qué espacios estoy necesitando habilitar.

¿Dónde se está trancando el flujo de movimiento? ¿Dónde hay tensión? ¿Dónde siento que estoy fuera de ritmo?

Una vez que identifico el área que pide más espacio para funcionar o integrarse, busco en su estructura algunos puntos para tomar de referencia, y trato de entender cómo está diseñada para funcionar.

Si lo que quiero es crear espacio en mis pies, puedo mirar su anatomía en un libro, y luego palparlos en mi propio cuerpo.
Si no tengo ni idea qué hacer, pido ayuda a alguien que sepa más que yo del tema.

Elijo dos puntos en la estructura que quiero liberar. Los toco simultáneamente y me doy cuenta que hay un espacio entre ellos. Los uno con una línea imaginaria e imagino que los extremos de esa línea se alejan entre sí, flotando como en corrientes de agua opuestas.

Te invito a que pruebes esto por ti mismo. Elegí puntos en tu cuerpo,  unilos con líneas imaginarias, y dejá que floten alejándose. Ayuda hacerlo acostado boca arriba sobre el piso, con tus pies apoyados y tu cabeza apoyada sobre un libro gordito.  

Al hacer este ejercicio, reconocé todo el espacio que hay entre punto y punto. También podés reconocer el espacio a tu alrededor, dejando que tus líneas se proyecten más allá del límite de tu cuerpo.

Este espacio que te creás dentro, fuera, entre tú y los estímulos que te llegan, este espacio te vuelvo multi-dimensional, te vuelve real, te de-vuelve a ti mismo.

Te invito a vivir desde este lugar y volver a él cuantas veces quieras.
Es tu espacio personal.
Es tu casa, es tu verdadero hogar.

Hasta la próxima.


Victoria

sábado, 27 de septiembre de 2014

Un blog sobre por qué aprender anatomía básica.

Bienvenido al blog. En seguida arrancamos, así que ponete cómodo para leer.

Hagamos juntos una respiración completa y profunda para llegar.

Ok. Arranquemos.

Hoy el blog pretende explicar por qué es importante el estudio de la anatomía en cualquier intento de corregir problemas posturales. Me gustaría que al final de tu lectura puedas reconocer al conocimiento anatómico como algo vivo, en constante evolución, y que toma datos no solo de tus ideas sino también de tus sentidos.

¿Qué te atrae ti del tema?

Primero recordaremos el paradigma del que estamos parados, o sea la concepción del mundo que justifica esta visión del conocimiento

Unidad: se aprende con la mente y el cuerpo al mismo tiempo, y se considera al cuerpo como un todo-integrado.

Uso-Función-Estructura: miramos la anatomía (estructura) en relación a qué función cumple, recordando que cómo nos usamos afecta a ambas.

La coherencia del Diseño: todo en nuestro diseño anatómico tiene su razón de ser.

Las interferencias a la percepción: nuestras ideas sobre el cuerpo y nuestras sensaciones sobre él no siempre se condicen, y a veces las ideas están bastante alejadas de la realidad física.

Cómo sobre qué: Es más importante entender cómo funciona, cómo se relacionan las partes, que llenarnos de datos anatómicos que no comprendemos.

La fuerza del Hábito: Las ideas y visiones viejas son como los yuyos… vuelven y vuelven en cuanto dejamos de prestar atención.

Hablemos ahora de por qué estudiar anatomía.

Pero antes de seguir, desperezate. Si estamos mucho rato en una sola actitud se entumece el cuerpo y el cerebro. Para que circule la sangre oxigenada devuelta a todos los tejidos, dales la chance de movilizarse.

Genial. Sigamos.

¿Saber Anatomía me asegura tener Buena Postura?

No. Si saber de anatomía te convirtiese automáticamente en una persona elegantemente erguida, entonces todos los doctores, anatomistas, fisioterapeutas y profes de educación física serían paragones de buena postura.

¿Para qué me sirve Estudiar Anatomía si lo que quiero es Corregir mi Postura?

1. La buena postura es un tema de coordinación. Si no sos de las personas naturalmente (e inconscientemente) bien coordinadas, entonces vas a tener que aprender a coordinarte conscientemente. Para ello, necesitás sentir dónde están y qué están haciendo tus diferentes partes. Y para esto vas a necesitar conocer tus partes más importantes y cómo se sienten.

2. Conocer anatomía básica (nombre, forma y sensación de tus principales huesos y articulaciones) te da un lenguaje común para seguir instrucciones de forma inteligente.

Incluso si sos de las personas naturalmente bien coordinadas, nunca está de más saber cómo estás lográndolo, por 4 razones básicas:
a) En caso de que pierdas tu coordinación y quieras recuperarla.
b) En caso que te tranques en tu progreso en cualquier disciplina física que practiques.
c) En caso que quieras explicarle o enseñarle a otro cómo hacer lo que tú hacés tan fácilmente.
d) Para abrirte a otras posibilidades y elecciones que quizás no imaginás poder tener.

Nuestros cuerpos vivos son universos fascinantes por descubrir.

Esto es todo por hoy.

Hasta la próxima.


Victoria

viernes, 19 de septiembre de 2014

On 18:17 by Unknown in ,    No comments
Un blog sobre la importancia de desperezarse.
 

¡Hola! ¿Cómo estás? ¡Qué bueno que vinisite! Hoy tenemos un blog especial.

Ponete cómodo y acompañame un segundo mientras cerramos los ojos para respirar profundo tres veces.

Me gusta darme un instante de silencio interno para reconocer que empieza algo nuevo. Es una forma de honrar cada comienzo. También nos deja listos para poder conectar con el propósito de este encuentro. Es difícil escucharlo si seguimos con la inercia y el ruido de la actividad anterior.

El propósito de este blog es aclarar por qué es importante movilizar diariamente los tejidos y las articulaciones.
Me gustaría que al finalizar tu lectura te sientas un poco más inspirado a moverte diariamente… aunque no lo hagas ya. Con que se siembre la semilla me sirve.
Sabiendo de qué se trata este blog, ¿cuál es tú propósito al respecto?

Primero revisaremos los principios fundamentales que subyacen a lo que voy a plantearte como práctica diaria.

Luego te voy a contar un poco:
- por qué es importante movilizar las articulaciones diariamente
- qué articulaciones hay que movilizar
- cómo movilizar las articulaciones (pautas de atención)

Siempre que realices el trabajo de movilización, te sugiero que recuerdes que:

1. Sos una Unidad: Todos tus tejidos están conectados, por lo que cuando muevas una parte de tu cuerpo, estás de alguna forma repercutiendo en el todo. Tratá de ser consciente de tu totalidad mientras movés una parte.

2. Tu Uso, Tus Funciones y Tu Estructura están Interrelacionados: Recordá que mente y cuerpo son una unidad también, por lo que la calidad de tu atención y tus pensamientos afectarán la calidad de tensión en tus tejidos.
3. Removiendo Interferencias todo es menos dificultoso: Cuando tus tejidos y articulaciones están apretados, contracturados y sin espacio para moverse libremente, todo movimiento que realices lleva mucho esfuerzo y más tensión. A medida que vuelvas a ganar espacio y movilidad en tus articulaciones y tejidos, tu rendimiento físico (y por tanto mental) aumentará.

4. Las interferencias se descubren al volver más precisa la percepción: Cuanto más perceptivo te vuelvas, más descubrirás sobre tu propio funcionamiento, y más hábil serás en reconocer donde los hábitos te están interfiriendo.

5. La clave para ganar en precisión sensorial es mantener viva la curiosidad: Tus hábitos te harán creer que ya conoces todo sobre un movimiento. No los dejes. Siempre hay algo nuevo que aprender, una capa más profunda para ir.

¿Por qué es importante movilizar diariamente articulaciones y tejidos?
Los gatos, los perros los caballos, los niños lo hacen instintivamente.
Hasta tú lo hacés cada tanto. Un buen bostezo, desperezándote, estirando la espalda, la panza, los hombros, las piernas.
El cuerpo y la mente lo necesitan para auto-regularse, sobretodo cuando han estado fijos mucho tiempo en una misma posición o actitud.

Hacerlo a consciencia y con consciencia te ayudará además a:
1) re-descubrir las posibilidades de movimiento de tu cuerpo;
2) reconocer el efecto que tiene tener un cuerpo flexible dispuesto para el movimiento en todos los niveles (mental, emocional, físico);
3) calmar la mente y enseñarle a habitar el cuerpo, aumentando tu capacidad de foco.
.
¿Qué articulaciones hay que movilizar?
Lo ideal es mover todas las articulaciones en todas las direcciones y rangos que permiten.

Observá cómo lo hacen los perros o los gatos, cómo se estiran, se desperezan se revuelcan, bostezan, se sacuden y siguen adelante con su día.

Si preferís una guía un poco más detallada, podés usar la siguiente:

Piernas y Pies:
- apretá y estirá los dedos y la planta del pie
- girá tus tobillos
- flexioná y estirá la rodilla
- dejá que tu pierna rote suelta desde la cadera, hacia adentro y hacia afuera.

Brazos y Manos:
- apretá y estirá los dedos y la palma de la mano
- girá tus muñecas
- flexioná y estirá los codos
- dejá que tus brazos roten sueltos desde el hombro, haciendo círculos hacia adentro y hacia afuera.

Cuello y Cabeza:
- decí suavemente que “sí”,  que “no”, y “más o menos” con la cabeza, como si dibujaras líneas y arcos con la nariz en el aire.
- Recordá que tu cabeza y tu cuello se unen a la altura de tus orejas, en el punto de la línea que uniría un oído con el otro en el centro de tu cabeza. Hacé los movimientos consciente que comienzan desde allí.

Ojos y Boca:
- Apretá fuerte los ojos y la mandíbula y luego abrí grande ojos y boca.
- Bostezá grande y sin vergüenza.
- Pensá en algo gracioso o dulcemente placentero y dejá que ese recuerdo te haga sonreír de verdad, que toda tu cara se expanda y relaje en una gran sonrisa.

Torso:
- Entrecruzá los dedos de las manos y desperézate grande, estirándote hacia adelante, hacia arriba, un poquito hacia atrás, hacia los costados y rotando hacia un lado y el otro.

¿Cómo movilizar las articulaciones (pautas de atención)?
Esta serie la puede practicar cualquiera. Lo importante es hacerlo con consciencia, llevando la atención al movimiento.

Recordá respirar. Cuando nos concentramos a veces dejamos de respirar, y esto genera tensión en todo el sistema. Respirar libre y acompasadamente es parte del movimiento.

Si vas a hacer la práctica completa, recordá descansar cuerpo y mente entre ejercicio y ejercicio. Si no estás acostumbrado a llevar la atención al cuerpo, al principio puede ser agotador. Así que dejá que cuerpo y mente divaguen un poco, y volvelos a traer suavemente para el siguiente ejercicio.

Listo por hoy.
Desperezate. Bostezá. Hacelo grande, exagerado y ruidoso.
Sacate las mentiras, las telarañas, los entumecimientos.
Expandite, contraete y expandite devuelta como un acordión.

Hasta la próxima.

Victoria

sábado, 13 de septiembre de 2014

On 11:36 by Unknown in ,    No comments
Un blog sobre las bases del trabajo con la Técnica Alexander


Buenas. Bienvenido al blog.
Antes que nada tomate unos segundos para ponerte cómodo para leer.

¿Listo?
Ahora cerrá los ojos e inhalá profundo, llenándote de aire, y exhalá largo, vaciando todo el aire de tus pulmones. Repetilo 2 veces más.

Ahora sí. Comencemos.

El blog de hoy es sobre las 5 concepciones fundamentales que explican el trabajo en la Técnica Alexander.
Mi objetivo es compartirte estas ideas de la forma más breve y clara posible.

Pero antes de seguir leyendo, planteate lo siguiente:
¿Qué querés tu sacar de este blog? ¿Está alineado tu objetivo con lo que se propone?

La Técnica Alexander tiene sus principios fundamentales (la lista completa aparece al final del blog). Todos los principios están de alguna forma incluidos en las 5 ideas clave que voy a explicar. Trabajar desde estas bases implica una “forma de ver” el mundo particular.

Las 5 ideas clave son:
1. La unidad indivisible del organismo.
2. El uso es una constante que afecta la estructura y su funcionamiento.
3. Lo correcto se hace sólo si quitás las interferencias.
4. El uso mejora mejorando la calidad de la percepción.
5. El cambio ocurre cuando comprendemos el mecanismo y la fuerza del hábito.

Expliquemos el alcance de cada idea.

1. La unidad indivisible del organismo.
- Cuerpo y Mente son inseparables.
O sea, lo que ocurre en el cuerpo se refleja en una idea, y vice-versa.
- No se puede cambiar una parte sin alterar el todo.
Esto aplica tanto para la interrelación entre cuerpo y mente, como para la interrelación entre las partes del cuerpo mismo, o entre las ideas entre sí.

2. El uso es una constante que afecta la estructura y su funcionamiento.
- Nos usamos (cuerpo y mente) constantemente.
Para estar vivos tenemos que usar nuestro cuerpo y nuestra mente todo el tiempo. “Usarte” implica “dirigir” el funcionamiento de las estructuras de tu cuerpo y mente, (de la misma forma que “usar” un lápiz implica “dirigir” el trayecto del grafo sobre el papel).
- Cómo nos usamos nos modifica (para bien o para mal).
Cómo usamos nuestro cuerpo y nuestra mente afecta las funciones y estructuras mentales y corporales.

3. Lo correcto se hace sólo si quitás las interferencias.
- El “diseño” estructural de nuestro sistema corporal-mental es “coherente” para las funciones que tiene que cumplir.
O sea, todo en tu sistema corporal y mental tiene una razón de ser, una lógica. Lo más eficiente es usar la estructura según la ‘lógica de su diseño’.
- Dadas las correctas condiciones el diseño funciona eficientemente.
O sea, cuando nos creamos condiciones que favorecen la lógica de nuestro diseño y nos usamos respetando esa lógica, no se desperdicia energía en acciones innecesarias para nuestro objetivo. Tenemos entonces toda nuestra energía disponible para lograr lo que queremos.

4. El uso mejora mejorando la calidad de la percepción.
- La percepción es un acto de la consciencia que asocia una idea con una sensación.
O sea, gran parte de los problemas de funcionamiento y estructurales tienen su raíz en una incorrecta interpretación de los datos sensoriales. No conocemos nuestro propio diseño. Si trabajamos sobre esta coordinación de ideas y sensaciones, tenemos chances de mejorar como nos usamos.
- La forma que percibimos (interpretamos) se vuelve un hábito rápidamente (respuesta automática), y deja de requerir procesamiento consciente de las sensaciones.
O sea, la base del trabajo en cambiar nuestro uso es primero volver a hacer consciente, lo inconsciente, y así develar qué ideas y sensaciones (interpretaciones) están fundamentando nuestra respuesta corporal.


5. El cambio ocurre cuando comprendemos el mecanismo y la fuerza del hábito.
- Los hábitos son fuertes porque no requieren de energía de pensamiento consciente para ser ejecutados.
Los hábitos son respuestas automáticas y prontas-para-usar, para estímulos específicos. Nuestros hábitos de pensamiento y acción dan forma a nuestras vidas y guían nuestras acciones diarias.
- Para sobreponerse a un hábitos hay que aplicar energía de pensamiento consciente cada vez que nos encontramos con el estímulo a la acción.
Para hacer esto, primero tenemos que ser conscientes del hábitos, y luego tenemos que aplicar suficiente energía de pensamiento consciente para des-hacer la respuesta automática y guiar la nueva respuesta. Tenemos que estar listos para hacer esto cada vez que se nos presenta el estímulo; por lo que la paciencia, la auto-compasión y la capacidad de reírnos de nosotros mismos son sumamente necesarios para no desesperar en la hazaña.

Es todo por hoy.
Cualquier consulta o duda, podés escribirla en el espacio para comentarios, o enviarme un email a vstanham@gmail.com

Hasta la próxima.

Victoria

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Lista de los Principios de la Técnica Alexander.
  • Unidad Psicofísica & Unidad del Organismo
  • El Uso afecta la Función
  • Inhibición & Dirección
  • La Fuerza del Hábito & La necesidad de Decirle ‘No’ al Estímulo
  • El Control Primario
  • Apreciación Sensorial No-Confiable
  • El Principio de los ‘Medios-por-los-cuales’ en vez de ‘Perseguir Fines’ & El Principio de ‘No-hacer’
  • Reconocimiento de la necesidad de un Control Constructivo y Consciente del Individuo y del Uso como la Constante Universal de la Vida para lograr la Herencia Suprema del Hombre.